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Teruel pasó a la historia de la Guerra Civil tanto por ser la única capital de provincia conquistada por las tropas republicanas como por las condiciones climáticas en que se desarrolló la batalla, en la cual se llegó a temperaturas de -20ºC

El campo de batalla parecía un paisaje siberiano.

El sufrimiento para los soldados fue terrible ya que no estaban equipados para un frío tan intenso. Faltaban mantas, capotes, abrigos, botas… De hecho, muchos de ellos no calzaban más que alpargatas. Las armas ‘quemaban’ en las manos desprotegidas de los infantes.



En poco tiempo comenzaron a producirse gran número de bajas. Eran casos de congelación en distinto grado que afectaban sobre todo a los miembros inferiores. Aquí se acuñaría el término ‘Pies de Teruel’ para referirse a los pies congelados y que en muchos casos no tenía otro tratamiento que la amputación.

La falta de ropa fue más acusada en el bando Nacional. Las madrinas de guerra se esforzaban en tejer jerseys que mandar al frente para paliar la situación de los combatientes.

El alcohol y los problemas muchas veces vienen de la mano. Así fué para Barney Shields, un brigadista británico que se entregó a los placeres del vino de Mondejar, pueblo en el que estaba acantonado su batallón.

A pesar de estar ebrio le asignaron una de las guardias nocturnas del cuartel.

Cuando patrullaba, se dio cuenta de que Walter Tapsell, el comisario del batallón al que muchos aborrecían por su dureza y disciplina, había dejado sus botas altas de cuero fuera de su habitación.

Es dificil resistirse a una tentación así, y más con la vejiga llena de vino. De manera que se alivió en ellas. Y con una sonrisa de oreja a oreja, supongo.

A la mañana siguiente el comisario metió el pie hasta el fondo. Como era de esperar, la 'broma' no fué de su gusto, así que mandó a Shields a una celda de castigo.

Aunque este no debió sufrir mucho durante su estancia, ya que sus compañeros de batallón le pasaron botellas de vino a traves de los barrotes. Ya se sabe que las 'penas con pan (en este caso vino) son menos'


Homage to Caledonia: Scotland and the Spanish Civil War
Daniel Gray,

Luath Press, Agosto 2009
Con el fracaso del golpe de Estado, los partidos y sindicatos se organizaron para defender a la República, creando sus milicias.

Con la disolución del Ejercito se desecho todo lo que él implicaba; como el uniforme.

Lo apropiado era el mono azul de trabajo de los obreros, que pasó a convertirse en uniforme oficioso de las recién formadas milicias.

Todos lo vestían: milicianos, jefes, ayudantes...... e incluso el Presidente del Gobierno, Largo Caballero.

En sus visitas a las posiciones de la Sierra o Toledo se le podía ver vestido como un miliciano más, con su mono y sombrero de tela. Atrás quedaba el traje.

Por esto se ganó el apodo de 'El pavero', porque más que un miliciano parecía un vendedor de pavos.




Un día voy a tener que fusilarte. Esto fue lo que, en medio de una discusión a raíz de la Revolución de Asturias, Franco dijo a su primo Ricardo de la Puente Bahamonde. Y lo cumplió.

La sublevación triunfó rápidamente en el Protectorado Marroquí, y fueron muy pocas las unidades u oficiales que se mantuvieron leales al Gobierno Republicano.

Entre ellos estaba el Comandante Ricardo de la Puente, primo hermano de Franco, que organizó la defensa del Aeródromo de Sania Raniel, donde esperaba recibir la ayuda que le habían prometido desde Madrid.



Tras un asedio de pocas horas, Ricardo comprendió que dicha ayuda no iba a llegar y, tras inutilizar los aviones disponibles en el aeródromo, decide rendirse para evitar un derramamiento de sangre inútil.

Poco después aterrizaría en ese mismo aeropuerto propio Francisco Franco, a bordo del Dragon Rapide.

Se les encarcela en la fortaleza del Monte Hacho, de Ceuta, donde el 2 de Agosto se celebra el Consejo de Guerra donde se acusa al Comandante de traición por no secundar el alzamiento.

Es condenado a muerte.

Al día siguiente se envió esta sentencia a Franco para que, como máxima autoridad, se diera por enterado y la ratificara o aprobara el indulto. Este indulto podría ser interpretado como signo de debilidad, pero tampoco quería firmar la sentencia de un familiar querido. Por esto delegó en el General Orgaz, que la rubricó.

El Comandante de la Puente Bahamonde fue fusilado el dia 4 de Agosto de 1936 en los muros de la fortaleza donde estaba prisionero.

Como lo oyes. Murcia fue independiente (o casi) y tuvo su propia república. Solo que no estaba en Murcia, sino en Barcelona.

A primeros de Mayo del 37 presenció el enfrentamiento armado entre diversos sectores repúblicanos. De una lado los anarquistas y los troskistas del POUM; y del otro la Generalitat, apoyada por le ERC y el PSUC.

Rafael Miralles, en su libro 'Memorias de un Comandante Rojo' narra un hecho curioso que se dió en una barriada controlada por los anarquistas:

El día 4 algunas barriadas barcelonesas se hallaban en manos de la F.A.I. Tal ocurrió en Sants, donde los ‘bakunistas’ se habían apresurado a proclamar el comunismo libertario y a la entrada de la cual, frente a la misma Plaza de España, ondeaba un gigantesco cartel con esta leyenda: ‘República Independiente de Murcia. Aquí termina Cataluña. Prohibido hablar en catalán. 
 La explicación de esto era que los anarquistas de cataluña no eran catalanistas/independentistas, lo que les tenía enfrentados a la ERC y al Gobierno Catalán. De hecho les llamaban 'murcianos', nombre despectivo que se daba al no nacido en Cataluña, ya que se decía que la mayoría de sus miembros había llegado de dicha región en los años 20 *

Seguro que alguno pensó, si somos 'murcianos'........ vamos a proclamar nuestra república. Tuvo una vida breve. Eso sí.

* Lo cierto es que el anarquismo barcelonés se consolidó con la inmigración interior, sobre todo de Lérida.
Ya conocemos el dicho: ‘Más vale una imagen que mil palabras’. Y estas mil palabras son aún menos efectivas si el destinatario de las mismas no sabe leer. Cosa muy común en las trincheras de la Guerra Civil.

Tal vez más acusado en las del lado Republicano, ya que sus voluntarios provenían de las clases más bajas, y habían tenido menos acceso a la cultura.

Este analfabetismo era un problema, porque un soldado inculto tiene más dificultad para entender las órdenes, para aprender el manejo de un arma, para tomar el mando, etc.

Para comunicarse con estos soldados el Comisariado General de Guerra creó una tira cómica donde se describían las ‘azañas’ del soldado Canuto. El prototipo de lo que no debe ser o hacer un soldado. Un antihéroe. Se pretendía así que los soldados hicieran lo contrario a lo que se caricaturiza para no caer en ridículo delante de sus compañeros.



A través de estas historietas, el Comisariado daba consejos sobre la vida militar, compañerismo, el juego, disciplina, sexualidad, etc.

Solían ser de una página con los textos al pie redactados en verso:

Canuto retorna al frente y sigue tan imprudente.
Pues, a su sector llegado y una baraja ha sacado.
Logra formar enseguida una importante partida.
Se juega con gran fruición hasta la respiración.
A Canuto le han ganado y encima quedó entrampado




A este grito (y ondeando la bandera tricolor) se rebelaron algunos militares en Julio del 36. Destacados generales, como Mola o Queipo de Llano, eran fervientes republicanos.

De hecho, Queipo de Llano era consuegro de Niceto Alcalá Zamora, que había sido Presidente de la República hasta poco antes de la guerra.

Por otro lado, el General Mola casi tiene que abortar la sublevación cuando los Carlistas amenazaron con retirar su apoyo a la sublevación si esta no se hacía bajo la bandera roja y gualda.

El Teniente Coronel Juan Yagüe, que era falangista, también cerró con un ‘Viva la Republica’ su arenga a los legionarios que participaron en la toma de Badajoz:

"Merecéis el triunfo porque frente a los que saben odiar, vosotros sabéis amar y cantar y reír. Allá lejos está Madrid, legionarios, y allí llegaremos todos, porque para guiar nuestros pasos en la lucha resucitarán los que aquí cayeron, luchando por España ¡Legionarios de la 16 Compañía: Qué pocos habéis quedado y que orgulloso me siento de vosotros! Gritad conmigo: Viva España, viva la República, viva el Ejército"

La bandera de la República fue oficial hasta mediados de Agosto, cuando se estableció la bicolor como la bandera de la España Nacional.

Los gritos de ‘Viva la República’ en los primeros momentos del ‘alzamiento’ contrastan con los vivas a España que daría en el Madrid republicano la Junta de Defensa del Coronel Casado durante los últimos días de la guerra.